Billeteras digitales lideran las transferencias y redefinen pagos en Argentina

El sistema de pagos argentino registra una transformación significativa con la consolidación de las billeteras virtuales como protagonistas de las transacciones cotidianas.
Según cifras oficiales del Banco Central de la República Argentina (BCRA), en el último mes de 2025 alrededor del 75 % de las transferencias inmediatas entre personas y comercios se realizaron desde o hacia cuentas virtuales, también conocidas como CVU.
Este cambio refleja un aumento sostenido en la concentración de operaciones digitales: en diciembre se contabilizaron 753 millones de transferencias “push” en pesos por un total de $88,7 billones, lo que marcó un crecimiento interanual cercano al 25 % tanto en cantidad de operaciones como en montos movidos. Las billeteras tienen hoy una presencia mayoritaria en el sistema, con 84 plataformas interoperables habilitadas por el organismo regulador, lo que amplía las opciones de los usuarios fuera del circuito bancario tradicional.
Analistas del sector fintech interpretan estos datos como evidencia de que los hábitos financieros en Argentina vienen modificándose de forma estructural. El director ejecutivo de la Cámara Argentina Fintech, Mariano Biocca, señaló que la preferencia por las cuentas de pago como principal herramienta de manejo de dinero plantea nuevos desafíos regulatorios y operativos, como la posibilidad de integrar funciones como el cobro de salarios o jubilaciones a estas plataformas.
El auge de las billeteras virtuales también está acompañado por la expansión de los pagos con códigos QR, que en diciembre alcanzaron 96,4 millones de operaciones, un incremento de más del 40 % respecto al año anterior. Esta modalidad se consolidó como uno de los métodos predominantes para realizar compras y pagos cotidianos, tanto en grandes centros urbanos como en localidades del interior.
Los especialistas consultados anticipan que el crecimiento futuro no dependerá tanto de la adopción de estas tecnologías, que ya es muy alta, sino de la diversificación de usos y servicios disponibles. Entre las posibilidades previstas figuran mayores integraciones con comercios, transporte, servicios recurrentes e incluso soluciones de financiamiento, así como la llegada de tecnologías más avanzadas como Tap on Phone y pagos NFC, que podrían mejorar la experiencia del usuario.
