Extienden vencimientos del inmobiliario urbano y fijan actualización por debajo de la inflación

20260214

La administradora tributaria provincial comunicó la reprogramación de los plazos para el pago del impuesto inmobiliario urbano correspondiente al ejercicio 2026 en Entre Ríos.

La primera cuota o el pago anual deberán abonarse el 25 de febrero para contribuyentes cuyos dígitos verificadores finalicen en 0 al 4, mientras que quienes terminen en 5 al 9 tendrán como nueva fecha límite el 26 de febrero. El organismo aclaró que la actualización aplicada al tributo se ubicará por debajo de la variación inflacionaria registrada el año anterior.

La modificación del calendario responde a inconvenientes técnicos detectados en el sistema informático utilizado para la liquidación masiva de obligaciones fiscales, lo que provocó retrasos en la emisión de boletas. A raíz de esta situación excepcional, se dictó una resolución que amplía los vencimientos con el objetivo de evitar perjuicios a los contribuyentes. Desde el 19 de febrero las boletas pueden consultarse nuevamente en la plataforma digital oficial y abonarse por los canales habituales.

El esquema impositivo 2026 forma parte de una estrategia de alivio fiscal impulsada por la gestión del gobernador Rogelio Frigerio. La política establece un tope del 30 por ciento en la actualización del impuesto, cifra inferior a la inflación de 2025, estimada en 31,5 por ciento. Según datos oficiales, el límite alcanza a más del 85 por ciento de las partidas urbanas, lo que implica que la mayoría de los hogares quedaría resguardada frente al impacto inflacionario. En términos fiscales, la provincia resignaría ingresos por más de 55 mil millones de pesos entre topes y beneficios.

El régimen mantiene incentivos para contribuyentes cumplidores. Quienes hayan abonado en término durante 2025 acceden a un descuento del 15 por ciento bajo la categoría de buen pagador, al que se suma un 10 por ciento adicional por cancelar el período 2026 de forma anual. Ambos beneficios se acumulan y permiten una reducción de hasta el 25 por ciento del monto final. El diseño del sistema busca además introducir criterios de progresividad: las propiedades de mayor valuación reciben bonificaciones menores, aunque se evita que sufran incrementos abruptos.

Las autoridades precisaron que el tope del 30 por ciento rige siempre que el inmueble no haya registrado ampliaciones, mejoras o modificaciones que alteren su valuación fiscal durante 2025. En esos casos, la variación puede superar el límite por la actualización catastral. El pago puede realizarse de manera digital o presencial incluso sin presentar boleta, únicamente con DNI, y continúan habilitados medios electrónicos como billeteras virtuales, home banking y débito automático. Para consultas, los contribuyentes disponen de atención web, telefónica y presencial en las oficinas del organismo en toda la provincia.