Nevadas históricas suman decenas de muertos y paralizan el norte de Japón

20260218

Japón enfrenta desde hace casi tres semanas un cuadro invernal excepcional que ha sobrepasado los promedios habituales de la estación y desatado una emergencia climática en el norte del país asiático.

El fenómeno, marcado por nevadas persistentes y acumulaciones récord de nieve, ha dejado un saldo grave de víctimas fatales y centenares de heridos, así como impactos directos en la infraestructura y la vida cotidiana de varias prefecturas.

Las regiones más afectadas incluyen Niigata, Fukui, Tottori, Yamagata, Aomori y, especialmente, la isla de Hokkaido, donde las nevadas superaron con creces los niveles registrados para esta época del año y provocaron escenas de barrios enteros sepultados bajo metros de nieve. El grave temporal ha complicado gravemente la movilidad y el acceso a servicios básicos esenciales en numerosas comunidades.

Las autoridades meteorológicas y de gestión de emergencias confirmaron que al menos 46 personas murieron como consecuencia del temporal, mientras que más de 550 resultaron heridas debido a accidentes relacionados con el clima extremo, como caídas sobre superficies congeladas, colapsos de estructuras bajo el peso del hielo y siniestros viales en rutas peligrosamente resbaladizas.

La intensa acumulación de nieve también ha dejado aisladas a varias localidades, interrumpió servicios ferroviarios y aéreos y provocó cortes intermitentes de electricidad en zonas con mayor impacto, lo que a su vez ha dificultado las tareas de limpieza y asistencia. Equipos de rescate, brigadas municipales y las Fuerzas de Autodefensa trabajan de manera continua para despejar caminos y asegurar el acceso a comunidades aisladas.

Frente al agravamiento de la situación, los organismos oficiales mantienen activos los avisos meteorológicos e instan a la población a extremar precauciones, reducir los desplazamientos y evitar esfuerzos peligrosos en la remoción de nieve acumulada, especialmente sobre techos. El balance humano y material de este episodio invernal se perfila como uno de los más severos de las últimas décadas en Japón.