La Organización Mundial de la Salud (OMS) expresó su preocupación por la acelerada propagación del actual brote de ébola en África central, al señalar que se trata del episodio con mayor velocidad de expansión desde que se tiene registro del virus.
La emergencia sanitaria, declarada oficialmente en mayo, mantiene en alerta a las autoridades de la región y a los organismos internacionales.
La República Democrática del Congo continúa siendo el país más afectado por la enfermedad. De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Salud Pública, ya se confirmaron 2.473 casos y se contabilizan 999 personas fallecidas como consecuencia del virus, cifras que reflejan la magnitud de la crisis sanitaria.
El brote impacta actualmente en cinco provincias congoleñas: Ituri, considerada el principal foco de transmisión, además de Kivu del Norte, Kivu del Sur, Haut-Uele y Tshopo. Equipos de salud trabajan para contener la circulación del virus y evitar que la enfermedad continúe extendiéndose hacia otras zonas del país.
En Uganda, por su parte, las autoridades sanitarias informaron un total de 20 casos confirmados, de los cuales 15 corresponden a personas que ingresaron desde la República Democrática del Congo. Asimismo, se registraron dos fallecimientos, aunque el último paciente que permanecía internado recibió el alta médica el jueves pasado.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, advirtió que la velocidad con la que avanza este brote supera a la de todos los anteriores y remarcó que la respuesta internacional no ha logrado acompañar ese ritmo. El organismo recordó que, aunque este episodio ya es el de mayor crecimiento registrado, la epidemia de África Occidental entre 2014 y 2016 sigue siendo la más letal, con alrededor de 11.000 víctimas fatales.






























































































