La situación derivó en la intervención policial y de personal especializado para determinar las características del elemento.
Un inesperado hallazgo generó preocupación durante la jornada del viernes en una vivienda de calle Isthilart, donde un trabajador de la construcción encontró un artefacto que aparentaba ser explosivo mientras realizaba tareas de refacción.
El descubrimiento se produjo cuando el albañil retiraba parte del cielorraso de la propiedad y cayó un objeto de considerable peso que se encontraba envuelto en una media. Al observarlo detenidamente, el trabajador sospechó que podía tratarse de una granada, por lo que decidió comunicarse de inmediato con las autoridades.
Efectivos de la Comisaría Segunda acudieron al domicilio y procedieron a resguardar la zona hasta la llegada de los especialistas. Por disposición del fiscal de turno, José Arias, se realizaron las actuaciones correspondientes y se solicitó la intervención del personal de Bomberos Zapadores.
Tras examinar el artefacto, los especialistas confirmaron que se trataba de una granada de gas lacrimógeno utilizada para control antidisturbios. El informe técnico determinó que el elemento conservaba colocado el sistema de activación, la espoleta y el anillo de seguridad, por lo que permanecía en condiciones de uso.
Ante esta situación, el dispositivo fue retirado del inmueble siguiendo estrictas medidas de seguridad y quedó bajo resguardo de Bomberos Zapadores. La Justicia continúa con la investigación para establecer el origen del artefacto y determinar cómo llegó a permanecer oculto dentro del cielorraso de la vivienda durante tanto tiempo.


























































































