El fuerte incremento transformó el paisaje del parque y activó protocolos de seguridad en ambos lados de la frontera.
Ante la creciente, las autoridades del Parque Nacional Iguazú dispusieron el cierre preventivo de la Garganta del Diablo y del Circuito Superior. El resto de los senderos, incluido el Circuito Inferior, permanece abierto al público.
Durante la mañana del lunes 26 de octubre el río alcanzó picos de hasta 16.400 metros cúbicos por segundo, equivalentes a 17,7 millones de litros por segundo en la madrugada. Medidas similares de restricción se aplicaron en el sector brasileño del parque.
El aumento extraordinario se vincula al fenómeno El Niño, que favorece lluvias intensas en gran parte de Sudamérica. Especialistas mantienen un seguimiento permanente de la cuenca para definir cuándo será seguro reabrir los circuitos suspendidos.
Los visitantes pueden recorrer los tramos habilitados con normalidad, aunque se recomienda chequear las actualizaciones oficiales del parque antes de planificar el viaje, ya que el caudal podría seguir en ascenso.



