Edimar Rocha Martins llegó a Belo Horizonte solo para descubrir que la persona con la que creía haber construido un vínculo no existía y que había sido víctima de un engaño generado por inteligencia artificial.
El hombre mantuvo contacto con quien se presentaba como Jéssica Oliveira, una cuenta que acumulaba más de 300.000 seguidores y publicaba imágenes y videos en los que invitaba a hombres a abandonar su vida cotidiana para mudarse al campo. Durante las charlas, la supuesta influencer le propuso instalarse en una granja con alojamiento y mejores condiciones económicas, e incluso le aseguró que cubriría los gastos del traslado.
Edimar emprendió el viaje en un momento especialmente delicado: pocos días después de la muerte de su madre. Salió de su ciudad el viernes 9 de octubre y arribó a Belo Horizonte el domingo, tras unas 36 horas de viaje en colectivo, convencido de que comenzaría una nueva etapa.
Una vez en destino, recorrió distintas zonas de la ciudad mostrando fotografías de la mujer y preguntando si alguien la conocía. Todas las respuestas fueron negativas. Nadie la identificó ni pudo aportar información sobre su paradero, lo que lo llevó a sospechar que había sido estafado.
El contenido de la cuenta resultó ser generado enteramente por inteligencia artificial. Sin sus ahorros y sin recursos para regresar, Edimar quedó atrapado en una ciudad desconocida tras haber creído en una promesa que nunca existió.



