Alarma sanitaria por el fuerte incremento de casos de sífilis en el país

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Los registros oficiales encendieron una señal de alerta en el sistema de salud: durante 2025 los diagnósticos de sífilis crecieron de manera abrupta en comparación con los años anteriores.

Así lo refleja el último Boletín Epidemiológico Nacional, que da cuenta de un aumento del 71% respecto del promedio registrado entre 2020 y 2024, con una concentración marcada de casos en personas jóvenes y adultas jóvenes.

De acuerdo al informe, mientras que en el período previo el promedio anual rondaba los 27.200 diagnósticos, en 2025 la cifra trepó a 46.613 casos confirmados. El salto resulta aún más significativo al observar las primeras semanas del año, donde la cantidad de notificaciones duplicó ampliamente la de temporadas anteriores. La franja etaria más afectada va de los 15 a los 39 años, un dato que refuerza la preocupación por las prácticas de cuidado y prevención.

Especialistas en infectología coinciden en que uno de los factores centrales del aumento está vinculado a la disminución del uso del preservativo. Si bien existen herramientas eficaces para prevenir el VIH, como la profilaxis preexposición (PrEP), advierten que estas no protegen frente a otras infecciones de transmisión sexual. La falta de información clara y la baja percepción de riesgo aparecen como elementos clave en la expansión de la enfermedad.

Otro aspecto que inquieta a las autoridades sanitarias es el incremento de casos en personas gestantes. En el último año se registraron más de 11.200 diagnósticos en este grupo, lo que representa una suba del 15% respecto del promedio del último lustro. La sífilis sin tratamiento durante el embarazo puede generar consecuencias graves, como abortos espontáneos o malformaciones severas en el recién nacido, por lo que se insiste en la realización de controles y estudios obligatorios.

Frente a este escenario, médicos y referentes del sistema de salud reclaman una estrategia integral que combine campañas masivas de concientización, fortalecimiento de la Educación Sexual Integral y acceso oportuno al diagnóstico y tratamiento. La detección temprana, mediante análisis de sangre o test rápidos, y el tratamiento adecuado permiten la curación, aunque los especialistas recuerdan que no genera inmunidad permanente y que la prevención sigue siendo la principal herramienta para frenar la propagación de la enfermedad.