Auriculares inalámbricos y salud: qué dice la ciencia sobre los nódulos tiroideos

En las últimas semanas se multiplicaron en redes sociales publicaciones que advierten sobre supuestos riesgos para la salud asociados al uso de auriculares Bluetooth, en particular su presunta vinculación con la aparición de nódulos en la glándula tiroides.
Los mensajes, de tono alarmista, generaron inquietud entre usuarios frecuentes de estos dispositivos tecnológicos.
El origen de muchas de estas afirmaciones se remonta a un estudio científico difundido en junio de 2024 en la revista Nature, que analizó la creciente presencia de nódulos tiroideos a nivel global. La investigación abordó, desde un enfoque epidemiológico, distintos factores que podrían estar asociados a este fenómeno, entre ellos el uso cotidiano de auriculares inalámbricos.
No obstante, especialistas aclaran que el trabajo no establece una relación directa de causa y efecto. El estudio identificó una asociación estadística entre la duración diaria del uso de auriculares Bluetooth y la presencia de nódulos, especialmente en determinados rangos etarios, pero no demuestra que estos dispositivos sean responsables de generar la patología. Para confirmar una causalidad, se requieren investigaciones adicionales con seguimiento prolongado y grupos de control.
Desde el ámbito médico advierten sobre la necesidad de interpretar con cautela este tipo de resultados. Endocrinólogos señalan que, ante la aparición de discursos alarmantes, es fundamental esperar nuevos estudios independientes que permitan confirmar o descartar riesgos reales antes de modificar hábitos cotidianos. En ese sentido, consideran prematuro atribuir efectos nocivos directos a los auriculares inalámbricos.
Por su parte, expertos en radiaciones explican que los auriculares Bluetooth emiten ondas de radiofrecuencia no ionizante, de muy baja energía, similares a las del Wi-Fi doméstico y consideradas seguras por la Organización Mundial de la Salud. El principal riesgo asociado a estos dispositivos sigue siendo el daño auditivo por exposición prolongada a volúmenes elevados. Por ello, recomiendan un uso responsable, como aplicar la regla del 60/60: no superar el 60% del volumen máximo ni utilizar auriculares por más de 60 minutos continuos.
