Brasil deja de representar a la Argentina en Venezuela y se abre una pulseada diplomática

El gobierno de Brasil confirmó que pondrá fin a la representación diplomática de la Argentina en Venezuela, una tarea que había asumido a mediados de 2024 tras la expulsión de los funcionarios argentinos por parte del régimen venezolano.
La decisión implica el retiro de Brasil como garante de los intereses argentinos en Caracas y obliga a Buenos Aires a redefinir con urgencia su estrategia diplomática en ese país.
Desde el Palacio de Itamaraty evitaron brindar precisiones técnicas, pero admitieron que la medida fue consecuencia de un deterioro sostenido del vínculo bilateral. En Brasilia generaron especial malestar una serie de posicionamientos públicos del presidente Javier Milei, entre ellos un mensaje en la red social X en el que respaldó la presión de Donald Trump sobre Venezuela y difundió una imagen del presidente Luiz Inácio Lula da Silva junto a Nicolás Maduro, interpretada como una provocación directa.
Las diferencias también se profundizaron por la alineación internacional de ambos gobiernos. Mientras Brasil integra, junto con Chile, México y Uruguay, un bloque que cuestiona las acciones militares de Estados Unidos en la región por considerarlas contrarias al derecho internacional, la Argentina se ubica en la vereda opuesta, con un respaldo explícito a la política de Washington. A esto se suman los vínculos del gobierno argentino con el bolsonarismo y la cercanía de Milei con la familia de Jair Bolsonaro.
La salida de Brasil deja sin custodio a la sede diplomática argentina en Caracas y a la residencia oficial, un punto sensible pese a que los seis opositores venezolanos vinculados a María Corina Machado que allí se encontraban asilados fueron evacuados por fuerzas estadounidenses el año pasado. La protección de esos inmuebles sigue siendo considerada clave para evitar eventuales saqueos o apropiaciones.
En la Casa Rosada minimizaron el impacto político de la decisión y señalaron que no resultó sorpresiva. En paralelo, la Cancillería evalúa alternativas para cubrir el vacío, con Italia como principal candidata, apoyada en la sintonía entre Milei y la primera ministra Giorgia Meloni. De concretarse, el movimiento reforzaría un eje diplomático entre Buenos Aires, Roma y Washington, mientras se aguarda un comunicado oficial que detalle los próximos pasos de la política exterior argentina en Venezuela.
