La medida busca permitir la reorganización de sus obligaciones y avanzar en una negociación formal con sus acreedores.
Granja Tres Arroyos, una de las principales empresas de la industria avícola argentina, solicitó la apertura de su concurso preventivo ante una situación financiera que incluye una deuda estimada en 350,9 millones de dólares.
La presentación judicial fue encabezada por Wade, una de las sociedades que integran el grupo controlado por la familia De Grazia. El concurso preventivo constituye una instancia destinada a evitar una eventual quiebra y permitir que la compañía pueda reestructurar sus pasivos, en un contexto en el que durante los últimos meses ya había intentado alcanzar acuerdos privados con sus acreedores.
La crisis también tuvo un fuerte impacto sobre el empleo. Desde fines de 2024, las desvinculaciones registradas en las distintas plantas del grupo se aproximaron a 1.730 trabajadores. En Entre Ríos, particularmente en Concepción del Uruguay, se produjeron alrededor de 250 despidos y además se concretó el cierre definitivo de la planta Becar.
La situación se agravó a fines de agosto con la paralización de la planta de Capitán Sarmiento, luego de que la empresa comunicara que las operaciones quedaban suspendidas. Posteriormente fueron enviados más de 700 telegramas de despido, mientras que también se habían registrado suspensiones y reducciones de personal en otros establecimientos del grupo.
En paralelo, el conflicto laboral derivó en una intervención del Ministerio de Trabajo bonaerense, que dictó una conciliación obligatoria y dispuso la reincorporación de 1.200 trabajadores. Según la información publicada, la empresa no habría acatado esa medida. Mientras continúan las negociaciones y las actuaciones judiciales, quedaron pendientes salarios, aguinaldos e indemnizaciones de parte de los empleados afectados por la crisis.

