La medida, dispuesta por el Ministerio de Salud a través de la Resolución 1567/2026, alcanzará a los niños nacidos desde el 1° de enero de ese año.
La nueva formulación reunirá la protección que actualmente se administra mediante la vacuna pentavalente y la antipoliomielítica inactivada (IPV). De esta manera, se simplificará el esquema y se reducirá la cantidad de inyecciones durante la infancia.
La vacuna cubre difteria, tétanos, tos convulsa, hepatitis B, poliomielitis e infecciones por Haemophilus influenzae tipo b. Incluye un componente acelular contra la tos convulsa, asociado a una menor frecuencia de reacciones adversas.
Con el nuevo esquema, los bebés recibirán dosis a los 2, 4 y 6 meses, más un refuerzo entre los 15 y 18 meses. En total, las nueve aplicaciones actuales para estas enfermedades se reducirán a cuatro.
Hasta 2028 continuará vigente el calendario actual. El cambio busca facilitar el cumplimiento de la vacunación infantil y optimizar la logística en los centros de salud.

