El episodio generó preocupación y dio lugar a una investigación para determinar cómo se originó el fuego.
En un primer momento, las autoridades buscaban establecer las circunstancias que provocaron el incendio. Sin embargo, el análisis de las imágenes registradas por una cámara de seguridad cercana permitió incorporar elementos importantes para esclarecer lo sucedido.
La grabación muestra una secuencia en la que inicialmente se produce una explosión en el vehículo. Instantes después, las llamas comienzan a extenderse dentro de la cabina, mientras una persona abandona rápidamente el lugar corriendo.
El registro audiovisual se convirtió en una prueba relevante para la investigación, ya que permite observar el desarrollo del episodio y la presencia de una persona en las inmediaciones del rodado al momento de iniciarse el fuego.
A partir de estas evidencias, los investigadores buscan determinar las responsabilidades y esclarecer las circunstancias del hecho. La principal hipótesis apunta a que el incendio habría sido provocado deliberadamente, por lo que se intenta establecer quién estuvo detrás del episodio y cuáles fueron sus motivos.

