Los internos tomaron el control de parte de la alcaidía, capturaron a dos agentes que cumplían funciones de celadores y mantuvieron a uno de ellos como rehén, mientras reclamaban no ser trasladados al nuevo penal de Marcos Paz.
El episodio comenzó cerca de las 13:30, aunque las molestias se arrastraban desde la mañana. Según fuentes oficiales, todo se originó a partir de una pelea entre reclusos dentro de una celda. Un celador intervino para calmar la situación y terminó reducido por los detenidos. Uno de los policías ya fue liberado, pero el otro permanece retenido mientras se desarrollan las negociaciones puertas adentro.
Los presos se oponen a los traslados masivos hacia la unidad de Marcos Paz, donde ya fueron derivados alrededor de 1.400 internos provenientes de la cárcel de Devoto. La dependencia policial permanece cerrada y las autoridades despliegan un operativo de contención. Desde el lugar solicitaron refuerzos de Infantería, personal sanitario y la presencia del escuadrón antibombas.
Personal del SAME y bomberos ingresaron a la comisaría con camillas para asistir a los involucrados. El Ministerio de Seguridad de la Ciudad calificó el hecho como un “incidente entre internos” y aseguró que no existe riesgo de fuga, aunque el conflicto sigue bajo control con un importante operativo de seguridad en la zona.
La esposa de uno de los detenidos se comunicó con su marido, quien le manifestó estar en desacuerdo con la toma de rehenes y afirmó que en su celda nadie quiere involucrarse para evitar nuevas causas judiciales. Las negociaciones continúan en el interior de la dependencia mientras se investigan las responsabilidades de quienes participaron en el motín.
VIDEO DE LA NOTA:



