Según informaron desde el espacio político, la iniciativa fue presentada en agosto con la intención de promover herramientas institucionales para abordar una problemática que consideran prioritaria. Sin embargo, señalaron que transcurrieron más de 60 días antes de que la propuesta comenzara a analizarse en comisión.
De acuerdo con lo manifestado por los ediles justicialistas, el proyecto empezó a abordarse el 14 de octubre y, posteriormente, la funcionaria municipal Maia Fuchs les comunicó que la iniciativa no avanzaría hacia su tratamiento. La decisión generó cuestionamientos por parte del bloque, que esperaba que la propuesta pudiera ser debatida en el ámbito legislativo local.
Desde el PJ remarcaron que las políticas de salud mental requieren respuestas concretas y sostenidas, especialmente para las personas que atraviesan situaciones complejas y sus familias. En ese sentido, consideraron que el debate sobre este tipo de iniciativas debería centrarse en las necesidades de la comunidad y no en las diferencias entre los espacios políticos.
Finalmente, los concejales insistieron en la importancia de otorgar a la salud mental el lugar que merece dentro de la agenda pública de Diamante. El bloque sostuvo que la prevención, la asistencia y el acompañamiento deben ser prioridades institucionales y reclamó que las demandas de los vecinos reciban respuestas oportunas, sin demoras que puedan postergar soluciones.




