Internacionales · 05/10/2026 02:55

Alerta por peste neumónica en Rusia

Una alerta sanitaria se activó en la región rusa de Irkutsk, en Siberia, luego de la muerte de una técnica de laboratorio de 28 años que desarrolló un cuadro respiratorio grave.

Alerta por peste neumónica en Rusia

La situación llevó a las autoridades a poner bajo vigilancia a cerca de 200 personas y establecer restricciones preventivas en cinco hospitales, mientras se intenta determinar si la fallecida estuvo infectada con la bacteria que provoca la peste neumónica.

La víctima fue identificada como Daria Shipilova, quien trabajaba en el Instituto Antiplaga de Irkutsk, un establecimiento especializado en el estudio de agentes infecciosos. Tras presentar síntomas severos, fue internada y necesitó asistencia respiratoria, pero murió pocos días después. Por el momento, las autoridades rusas continúan realizando análisis para establecer con certeza cuál fue la causa de su enfermedad.

Una de las hipótesis bajo investigación apunta a una posible exposición accidental durante una tarea de laboratorio. Según versiones difundidas, la mujer podría haber estado manipulando muestras cuando se habría roto un tubo de ensayo que contenía material con Yersinia pestis. Sin embargo, esta posibilidad todavía no fue confirmada oficialmente y las autoridades también evalúan otras explicaciones sobre el origen del cuadro.

Como medida preventiva, alrededor de 200 personas que pudieron haber tenido contacto con la investigadora quedaron bajo seguimiento médico. Además, cinco centros de salud de la región fueron sometidos a restricciones durante aproximadamente tres semanas. También se implementaron medidas adicionales, como el uso obligatorio de mascarillas en una planta industrial de Shelekhov, localidad donde se encuentra el instituto en el que trabajaba la mujer.

La peste neumónica es una de las formas más graves de infección provocada por Yersinia pestis y puede transmitirse entre personas mediante secreciones respiratorias. No obstante, hasta el momento no existe confirmación oficial de un brote ni de que la fallecida haya tenido efectivamente esta enfermedad. Las autoridades mantienen la vigilancia de los contactos mientras aguardan los resultados de los estudios destinados a determinar qué ocurrió y si existe algún riesgo de transmisión.