La Cámara Federal de Casación Penal resolvió este lunes conceder la prisión domiciliaria al exministro de Planificación Federal, Julio De Vido, tras hacer lugar a un pedido presentado por su defensa.
La decisión se fundamentó en el delicado estado de salud del exfuncionario, quien hasta ahora cumplía condena en el penal de Ezeiza.
El tribunal consideró acreditadas las condiciones médicas que justifican una medida alternativa al encierro en una unidad penitenciaria. En ese sentido, los jueces calificaron la disposición como “razonable y necesaria”, luego de evaluar informes clínicos incorporados al expediente judicial.
La resolución fue adoptada por la Sala III de Casación Penal, integrada por los magistrados Mariano Hernán Borinsky, Carlos Mahiques y Guillermo Yacobucci. El beneficio deberá cumplirse en el domicilio propuesto por la defensa, ubicado en la localidad bonaerense de Zárate, y estará sujeto a controles periódicos establecidos por el Tribunal Oral Federal N°4.
De Vido, de más de 70 años, cumple una condena de cuatro años de prisión por administración fraudulenta en la causa vinculada a la Tragedia de Once. Según su historial médico, presenta patologías cardíacas, diabetes e hipertensión, además de haber atravesado intervenciones como cardioversión eléctrica, estudios coronarios y una revascularización.
Los camaristas señalaron que el establecimiento penitenciario donde se encontraba alojado no contaba con las condiciones sanitarias necesarias para atender su cuadro clínico complejo. En ese contexto, advirtieron que su permanencia en prisión podría agravar su estado de salud y generar riesgos de complicaciones irreversibles, lo que motivó la concesión del arresto domiciliario.





















































































