Lucía Leiva Vergara, de 28 años, fue encontrada sin vida luego de permanecer alrededor de 48 horas desaparecida.
La joven era intensamente buscada por sus familiares en Ramos Mejía, partido de La Matanza, desde que salió de su vivienda el domingo 30 de agosto y perdió todo contacto con su entorno.
De acuerdo con la información difundida sobre el caso, el cuerpo fue localizado tras un episodio ocurrido en las vías del tren Sarmiento, en cercanías de la estación Floresta. La joven no llevaba documentación ni pertenencias, por lo que inicialmente permaneció sin identificar. Finalmente, el cotejo de sus huellas dactilares permitió confirmar su identidad.
La familia había radicado una denuncia por averiguación de paradero el 31 de agosto, después de advertir que Lucía no respondía mensajes ni llamadas y tampoco se había comunicado con sus amigas. Su hermano Nahuel había explicado que la joven había salido de su casa cerca de las 16 del domingo, luego de una discusión familiar, y que nunca antes se había ausentado sin mantener algún tipo de contacto.
Ahora, los investigadores intentan reconstruir las últimas horas de la joven y determinar cómo llegó desde Ramos Mejía hasta Floresta. También se busca establecer con precisión qué ocurrió sobre las vías y determinar si la muerte se produjo como consecuencia de un accidente o si existió algún otro tipo de intervención.
La noticia provocó una profunda conmoción entre familiares, allegados y la comunidad educativa. Lucía estudiaba el Profesorado de Educación Inicial en el ISPEI “Sara Eccleston” y desde comienzos de año realizaba una pasantía en el jardín Mi Pequeña Ciudad, donde se desempeñaba en la sala de lactarios. Tras conocerse su fallecimiento, la Universidad de Buenos Aires expresó su profundo dolor y destacó la calidez, dulzura y actitud contenedora que compañeros y docentes recordaban de la joven.
























































































